El calendario electoral fijaba para hoy a la medianoche la inscripción de alianzas y, tal como se estimaba, fue una larga jornada de negociaciones contrarreloj entre los dos sectores mayoritarios del oficialismo para definir el cambio de nombre del Frente de Todos y el reglamento para el armado de listas ante una eventual interna en las próximas PASO. Por la tarde, se anunció que las boletas llevarán el sello de Unión por la Patria (UP) y los pisos electorales para la distribución de representación legislativa serán del 30%. 

El que pierde, si llega a ese mínimo de votos válidos, podrá incluir su primer diputado en el cuarto lugar de la lista. Tras saldar esa cuestión, hubo un duro comunicado del PJ Bonarense que encabeza Máximo Kirchner sobre las condiciones de la negociación y mañana será el primer acto de UP en Morón. En Río Gallegos, tal como lo adelantó en exclusiva esta mañana el diario La Opinión Austral, habla Cristina Kirchner. Por su parte, la oposición mantuvo su marca Juntos por el Cambio y sumó partidos.

Además, los dos sectores mayoritarios que hoy se encolumnan con el presidente Alberto Fernández por un lado, y con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía, Sergio Massa, por el otro, dieron señales ayer de que una PASO, acotada o no, es inevitable.

En esa carrera ya se anotaron como precandidatos presidenciales por el ahora Unión por la Patria varios dirigentes. Cerca del albertismo, el embajador en Brasil, Daniel Scioli -quien ya tiene como referente sobre economía al ex ministro de Economía, Martín Guzmán-, y el jefe de Gabinete nacional, Agustín Rossi. Por su parte, Juan Grabois, el líder del Frente Patria Grande. Cerca de Cristina, el ministro del Interior de la Nación, Eduardo “Wado de Pedro”. Falta la definición sobre una eventual candidatura de Massa, quien pregona por una fórmula del consenso pero ya aceptó públicamente que si hay PASO, su partido, el Frente Renovador, competirá.

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