Las cuestiones climáticas se han puesto, de un tiempo a esta parte, en el centro de la escena para casi todos los países del mundo. Otra cuestión de suma importancia es la energía nuclear, algo que debe ser contemplado por las políticas de las naciones pero sin dejar de prestar la debida atención a los posibles riesgos que esto conlleva.

Con este marco, es que ahora la empresa eléctrica estatal francesa EDF está analizando la posibilidad de reducir la producción de dos de sus centrales del valle del Ródano a partir de este fin de semana porque la ola de calor que afecta a la región puede calentar el agua del río por encima de los umbrales para su utilización en la refrigeración.

Normalmente, cuando la temperatura sube hasta 26-29 grados las centrales atómicas tienen que limitar el recurso al agua del Ródano para refrigerar sus circuitos, aunque si hay tensiones en el aprovisionamiento, la Autoridad de Seguridad Nuclear (ASN) puede autorizar una derogación para que sigan funcionando a un régimen completo.

Eso ocurrió, por ejemplo, el pasado año, cuando una parte del parque atómico francés estaba parado por problemas de corrosión detectados en algunos de sus reactores y el país tenía que importar grandes cantidades de electricidad de los países vecinos, como España y Alemania.

EDF, energía nuclear en Francia. Foto: Reuters. EDF. Foto: Reuters.

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