El Departamento de Justicia de Estados Unidos tildó de «fracaso» la intervención policial en el tiroteo ocurrido en una escuela de Uvalde, Texas, en mayo de 2022 y que dejó 21 muertos (19 niños y dos profesores), al alegar que fue facilitado por los 77 minutos que pasaron desde que el asaltante irrumpió en el lugar hasta que fue interceptado, postura que fue avalada por el propio presidente, Joe Biden.

En un informe de casi 600 páginas, el Gobierno constató «varios fallos clave antes, durante y después de la intervención policial». En el texto, se apunta que una vez que tuvieron conocimiento de que había un «tirador activo», los agentes debían haber actuado «inmediatamente» para irrumpir en la clase donde se encontraba y eliminar la amenaza, «algo que no ocurrió».

En cambio, optaron por responder a la situación como si se tratase de un «sospechoso atrincherado», pese a que hubo cerca de una decena de momentos en los que habría estado justificado que hubiesen concluido la intervención con un asalto final contra el atacante, de 18 años.

En un comunicado remitido por la Casa Blanca, el propio Biden reconoció que hubo fallas a la hora de establecer unas directrices claras y una organización de las estructuras policiales, mientras que consideró que las autoridades deberían haber actuado acorde con la etiqueta de «tirador activo».

Canal 26