CAFAYATE-POR ERNESTO BISCEGLIA: El General Güemes no sólo fue un líder militar sino también un líder político que protagonizó el primer movimiento social de que tenga memoria la historia argentina. Recordemos que fue proclamado gobernador por aclamación popular, es decir, todo el pueblo de Salta congregado en la plaza frente al Cabildo coreando su nombre. A partir de allí se aplicó a una tarea de gobierno que resultó en otorgarle el estatus de ciudadanos a toda una clase social que era “la chusma”, marginada y utilizada en su provecho por las clases dominantes.

Aquella sociedad colonial era estratificada (tal como continúa siéndolo ahora= con los funcionarios, nobles y eclesiásticos en la cúspide de la pirámide y en la base –y más abajo incluso- se encontraba el gaucho y su familia a quienes Güemes les dio participación nada menos que en la tarea de construir la Patria librando la Guerra de la Independencia. Fueron esos marginados los que pusieron sus familias y sus vidas frente a los fusiles enemigos mientras los encumbrados se mantenían en los grandes salones, incluso pactando con el enemigo.

En aquella sociedad vertical y fosilizada, el General Güemes logró algo que ni siquiera los actores de Mayo de 1810 habían conseguido, hizo que ideas tan abstractas como “Revolución” y “Patria” se hicieran carne nada menos que entre los ignorantes. En Salta la llamada “Revolución de Mayo” obtuvo carta de ciudadanía porque “la chusma” fue movilizada en base a estas ideas y participaron las mujeres, los niños “hasta las piedras, por eso fue la “Tierra en Armas”, como dice algún escrito.

El gaucho se convirtió en ciudadano adquiriendo derechos pero también obligaciones. Hoy se reclaman derechos y se pagan impuestos, aquellos gauchos pagaron al Estado con la vida su carta de ciudadanía. La mujer que entonces tenía destino de cocina o de convento se convirtió en el eje de la inteligencia militar comenzando por la hermana de Güemes, la “Macacha”. El instrumento legal que produjo aquella revolución social fue el “Fueron Gaucho” que inspiraría 150 años más tarde la primera ley social que el “Estatuto del Peón rural”.

¿Alguien sabe algo de quién fue y qué hizo el General Güemes?

Ahora que la figura del General Güemes es conocida en el país con un feriado nacional, sin embargo, nadie conoce nada de Güemes. En Salta, en el imaginario colectivo todavía se habla de que Güemes fue asesinado por estar en la cama equivocada y esto lo dicen los taxistas y remiseros que son los primeros que toman contacto con el turista.

Es paradójico que en Salta no exista una cátedra sobre una materia tan sensible siendo que esta provincia tiene el orgullo de ser la cuna de uno de los tres Padres de la Patria. Hoy todavía tenemos sólo 45 minutos de clase en el primario y en el secundario sobre la Gesta Güemesiana.

Después de 17 años en que se formó una «Comisión del Bicentenario» de cuya existencia nadie sabe nada, con individuos que cobran sueldos con rango de secretarios de Estado, NADIE sabe absolutamente NADA, ni de Güemes ni de historia de Salta, ni de absolutamente nada, simplemente porque jamás proyectaron desde sus cargos y posibilidades el conocimiento de la Gesta Güemesiana.

A pesar de que en su momento desde la Cámara de Diputados de la provincia se elevaron pedidos de informe sobre el destino de los millonarios fondos consumidos durante estos años, jamás se respondió nada. Hicieron desaparecer al Instituto Güemesiano de Salta y se apropiaron del espacio que antes ocupaban los ilustres académicos de la historia en Salta para continuar con el «curro» de utilizar la figura del General Güemes en vaya a saber con qué indecibles propósitos.

Las Instituciones güemesianas y los particulares deben hacer lo que el Estado abandonò

Ante la ausencia de una decisión oficial de llevar al conocimiento general la Gesta Güemesiana, son las Instituciones y los investigadores los que terminan proponiendo acciones de limitado alcance en esta tarea de “sembrar semillas de nuestra historia”, ejerciendo una verdadera «Guerra de Recursos” donde como en el caso del General Güemes la imaginación viene en reemplazo de la falta de presupuesto.

Es una lástima que se dilapiden tantos recursos en bustos y placas que rememoran pero no enseñan, siendo que cada pedazo de cemento le cuesta a los contribuyentes.
Como diría el General Manuel Belgrano “Sin educación en balde es cansarnos, nunca seremos más de lo que somos”.

Pensamos el año 2024 como una plataforma de inicio para esta tarea que se inspira también en aquellas palabras del General José de San Martín cuando ante el pedido de recursos para el Cruce de los Andes, Pueyrredón le dice: “Lo suyo es imposible” y el Libertador respondió: “¡Es imposible, pero es imprescindible!”.-