El papa Francisco pidió recurrir al diálogo para terminar con la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que desató opiniones contrarias entre ambos bandos del conflicto bélico. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reaccionó con críticas al pedido del santo pontífice al remarcar que Kiev frena a Moscú «con armas en las manos» para que no avance hacia Europa. Pero el Kremlin se pronunció a favor de las negociaciones.  

«Entiendo que las palabras del pontífice tenían un contexto más amplio», planteó el vocero del Ejecutivo ruso, Dmitri Peskov, en su conferencia de prensa diaria al responder a una consulta sobre las declaraciones del papa interpretadas en Kiev como un llamamiento a la capitulación ante Rusia.

En este sentido, añadió que las palabras del líder del Vaticano son transparentes, ya que «se pronunció a favor de las negociaciones». «Ustedes saben que también (el presidente de Rusia, Vladímir) Putin ha declarado en incontables ocasiones nuestra disposición a resolver nuestros problemas mediante negociaciones, y esta es la vía preferible», destacó Peskov.

Además, añadió que todos los llamamientos a entablar un diálogo «chocan con la negativa tajante del régimen de Kiev», que busca el respaldo de «muchos países europeos para seguir haciendo todo lo posible y condenar a Rusia a lo que consideran una derrota estratégica inevitable».

Canal 26